Gran Selección

  • Fecha: 24 de marzo, 11h.
  • Sala: Sala Principal

Elegancia y emoción checas para un Mesías

El Mesías, que G. F. Händel compuso en 1741, tan vinculado tradicionalmente a las festividades navideñas, es uno de esos oratorios que no nos cansamos de oír, especialmente cuando llegan servidos por formaciones especializadas como el Collegium 1704, una orquesta checa -unida al coro Collegium Vocale 1704- fundados en Praga en 2005 por el clavecinista Václav Luks. Desde entonces, y por su alta calidad, el combo se ha convertido en una de las orquestas barrocas europeas más solicitadas en festivales y programaciones -como el Festival de Salzburgo o el Centro de Música Barroca de Versalles.

El oratorio, sobre libreto de Charles Jennens, un devoto anglicano, y cuya primera acogida en su estreno en Dublín el 13 de abril de 1742 fue tibia, se desmarca de la influencia italiana en su obra anterior y ancla sus referencias en las pasiones alemanas. Compuesto en unas 3 semanas -Stefan Zweig dejó narradas las peripecias de su escritura identificando a El Mesías como la forma curativa con la que Händel resolvió sus dolencias por una apoplejía sufrida años antes- con unas prisas que dejaron sus huellas en los borrones de la partitura autógrafa de 259 páginas, Händel concibió El Mesías para unos efectivos modestos, pero a finales del siglo XVIII se impuso la moda de interpretarlo con formaciones gigantescas de hasta un coro de 2.000 cantantes y una orquesta de 500 músicos. Eso dio fama y solemnidad a la obra, pero también la enterró en un pesado gigantismo musical del que fue rescatada por el movimiento historicista que reivindicó la transparencia y suavidad de sus 53 números, algunos tan populares como And the glory of the Lord…, O thou that tellet Good Tidings to Zion o For unto Us a Child is Born, entre muchos, más el celebérrimo Aleluya que, según la leyenda, el rey Jorge II escuchó de pie en el Covent Garden de Londres en 1743 obligando a todo el teatro, por orden de protocolo, a ponerse igualmente de pie. Hoy, ese gesto es una metáfora de reconocimiento a la genialidad de un compositor que llevó la coralidad hasta un extremo deslumbrante.

  • Dirección musical: Václav Luks

Collegium 1704 & Collegium Vocale 1704

En colaboración con el Festival de Música Antigua de Sevilla (FeMÀS)

Collegium 1704

El clavecinista y director Václav Luks fundó Collegium 1704 y Collegium Vocale 1704 en Praga en 2005. Desde entonces, han colaborado con solistas de fama mundial.

Václav Luks

Es uno de los directores de orquesta más reconocidos dentro de la música barroca, es invitado con regularidad a las salas europeas de mayor renombre, así como a los festivales más importantes.